LA ESPERA
Ángel Francisco López Morán
Los curiosos se acercaban poco a poco. Un continuo rumor de voces ascendía bajo el espeso follaje de los grandes arboles; los más ancianos procuraban ponerse cómodos y esperar. Todos los días a la misma hora (casi las doce la noche) y en el mismo lugar (a la orilla de la Tierra), la gente observaba el paso de un día a otro...
* Derechos de autor del autor. Publicado en Ficticia con permiso del autor, el: 06/10/99