La puerta abre y cierra sin cesar, lo teléfonos repican indistintamente, sin sincronía; el desfile de funcionarios viaja sin sentido de un lado a otro, robando sonrisas de las caras largas o muecas en el mejor de los casos, los correos se acumulan casi al mismo ritmo de los oficios recibidos. Lo único que le da sentido al día es inclinarme hacia el cajón de la derecha para robarle una mordida a mi torta; soy el centro del universo con aguacate.
Yeyo
14 de Febrero 2017 / 14:55

Hoy 14 de Febrero 2017 / 14:55
Yeyo
         Taller15 de Febrero 2017 / 16:40
         Mónica Brasca

 

Para poder escribir en la Marina, tienes que registrarte como usuario o ingresa.