Brujería

Iba yo en busca de recuperar unos pesos por la venta de una nevera y una licuadora. El comprador era un curandero que despachaba en un vetusto edificio con ascensor enrejado de manivela, y pasillos a lo "viernes 13" o "Chucky el muñeco diabólico". Llegué a su consultorio, un pequeño recibo a media luz y un altar de velas, camándulas y escapularios alrededor de imágenes de vírgenes y santos. En una repisa, folletines, anillos adelgazantes e imanes. Mientras esperaba para ser atendido, los clientes se anunciaban arrastrando las uñas sobre el vidrio esmerilado de la puerta y eran invitados a seguir a un saloncito interior acompañados de un baño de incienso y hojas de eucalipto, con cánticos como de tribu africana. Eso sí dejaban un billete de 50 sobre la mesa. Al verme yo próximo a ser invadido por rezos y lamentos vespertinos, opté por huir apresuradamente del lugar. Me despedí del dinero que me adeudaba, pero cada semana regreso para aprender cómo ganarse uno la vida sin tener que vender electrodomésticos.
esleongo
21 de Febrero 2017 / 08:14

Brujería 20 de Febrero 2017 / 21:03
esleongo
          Gracias por considerar esta versión...21 de Febrero 2017 / 08:14
         esleongo
                  TALLER22 de Febrero 2017 / 02:47
                  el aguila descalza
                           Gracias...24 de Febrero 2017 / 10:24
                           esleongo
                           Brujería24 de Febrero 2017 / 10:30
                           esleongo
                                    TALLER02 de Marzo 2017 / 02:50
                                    el aguila descalza

 

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