Penny se dedicó a tejer a la espera del regreso de su hombre. Cuando aquel volvió, envejecido y sucio, lo llevó al cuarto de costura. Desmembrados en telares metálicos, estaban los cuerpos de los amantes de turno. “Para que ya nunca más me abandones”, le dijo. Con las agujas de tejer, lo fijó en un espacio de la pared, entre la urdimbre de tendones.
Malvadisco
03 de Marzo 2017 / 16:09

Atrapamaridos 01 de Marzo 2017 / 22:00
Malvadisco
          Por favor, tomar en cuenta esta versión03 de Marzo 2017 / 16:09
         Malvadisco
                  Taller22 de Marzo 2017 / 14:59
                  Elisa A.

 

Para poder escribir en la Marina, tienes que registrarte como usuario o ingresa.