Cayo la primera gota. Todo estaba listo. Era el momento preciso para demostrar a esos citadinos su vulnerabilidad. Conocían las consecuencias, sin embargo, resistieron de forma estoica a los ruegos humanos. Ese día lluvioso, cuentan que, por algún extraño motivo ningún paraguas en la ciudad se abrió.
José Álvarez
23 de Mayo 2017 / 21:08

La huelga (texto corregido) 23 de Mayo 2017 / 21:08
José Álvarez

 

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