Los Duques de Canard celebraban el proyecto de unión con la noble familia alemana de los Wolf-Meyer, e incluso habían fantaseado con un escudo heráldico común en el que aparecerían las armas de ambas familias: Un ánade y un lobo.
Terminada la cena fueron al jardín en busca de sus respectivos vástagos, y se encontraron al perrito de peluche de la pequeña Katrina, pisando la cabeza rota del patito de goma del duquesito. El acuerdo nunca llegó a firmarse.
Crispín
09 de Junio 2017 / 10:54

Nobleza 09 de Junio 2017 / 10:54
Crispín

 

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