La tarde anterior los trabajadores vieron el patito de hule a un lado de un montón de trapos y sabanas azules pero lo ignoraron.
Por mañana seguía ahí; su pico rojo sus ojitos negros y el amarillo de su falso plumaje lo hacían parecer extraño como una rosa en el desierto. Marco uno de los carpinteros se acercó a recogerlo. Curioso quiso ver si había algo más entre los harapos mugrientos y con el pie movió el bulto. Las ratas salieron corriendo a esconderse en la maleza y el hombre trastabillo hasta caer llorando de rodillas. Había visto a los roedores salir de la boca del bebe abandonado a la orilla del desagüe. El patito de hule se le había escapado de la mano y yacía también en el piso, sus ojo pintados parecían mirar en dirección a los trapos, como las ratas que esperaban entre la basura para regresar a seguir comiéndose al pequeño.
Black Dot
10 de Junio 2017 / 12:58

Un bulto 10 de Junio 2017 / 12:58
Black Dot
         Taller20 de Junio 2017 / 15:43
         Dakiny

 

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