Lo intentaron con las migas de pan remojadas en mercurio, la vela encendida incluso los cañonazos para que saliera a flote. Pero al final, de entre sus pertenencias, eligieron al patito de goma que tanto quería. Con lágrimas en los ojos, colocaron al ave en el cauce de agua. Seguido por una multitud, el juguete subió, contra todo pronóstico, río arriba. Se detuvo en una zona pantanosa y giró en círculos señalando el sitio con graznidos. En el fondo de aquella ciénaga, encontraron al niño ahogado.
Malvadisco
16 de Junio 2017 / 23:01

Reencuentro 16 de Junio 2017 / 23:01
Malvadisco
         Taller18 de Junio 2017 / 06:21
         José M. Nuévalos
         Ahora que tenemos la opinión...18 de Junio 2017 / 15:04
         SAPO
                  Una mirada distinta para una historia que 19 de Junio 2017 / 10:29
                  Malvadisco

 

Para poder escribir en la Marina, tienes que registrarte como usuario o ingresa.