Divorcio a la griega

Después de la muerte de Eurídice, Orfeo descendió a los infiernos en busca de su amada. Se le permitió llevársela con la condición de no mirarla hasta cruzar el umbral del inframundo; Pero, después de tanto tiempo de abstinencia, no resistió y, con los vista velada, la tomó contra los postigos cerrados del Hades. Abrió los ojos por el mal olor y, en sus brazos, encontró un cadáver donde se diluían los rasgos de su esposa. De un violento portazo al salir, la destripó entre las bisagras en una explosión de crujidos y jugos malolientes. Con la cadena de Cerbero, trabó las puertas desde afuera y escapó no sin antes romper para siempre sus votos matrimoniales.
Malvadisco
23 de Agosto 2017 / 15:05

La invención del divorcio 16 de Agosto 2017 / 23:56
Malvadisco
         Por favor, tomar en cuenta esta versión17 de Agosto 2017 / 11:03
         Malvadisco
                  Taller19 de Agosto 2017 / 11:15
                  José M. Nuévalos
                            Al señor tallerista: ya rehice el texto. Por si le interesa revisarlo de nuevo. 23 de Agosto 2017 / 15:05
                           Malvadisco

 

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