Le ofrecieron dinero para que traicionara a su maestro y él aceptó. Cuando observó aquellos ojos, vio el destino de su víctima escrito en ondas de LSD. Aquel le dijo: “Lo que tengas que hacer, hazlo ya”. Chapman lo mató de varios balazos y, cuando la CIA quiso pagarle por el asesinato de Lennon, él, ofendido, se negó al obtener la satisfacción de volverse tan famoso como su ídolo.
Malvadisco
20 de Septiembre 2017 / 23:54

El profeta 20 de Septiembre 2017 / 23:54
Malvadisco

 

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