—Mi diplodocus, le decía en enero; en mayo era su estegosaurio, y en noviembre, su triceratops —dijo Sílfide Larraínzar.
Mostró las cartas de amor que Augusto le escribió a Danubia y fotografías donde lucían jóvenes y amorosos.
—Reclamo para mi madre su condición de musa. Sin ella El Dinosaurio no existiría. Exijo que su nombre aparezca junto al de ese señor que pudo haber sido mi padre —demandó la mujer ante decenas de escritores que acudieron a la Feria Internacional del Libro en Comayagua.
Su protesta no tuvo eco y policías la sacaron del recinto. El edil le dio un rebaño de ovejas negras y nunca más apareció en eventos literarios.
Meminero Tui
18 de Octubre 2017 / 21:01

Reclamo 18 de Octubre 2017 / 21:01
Meminero Tui
         Taller23 de Octubre 2017 / 03:46
         Carmen Simón

 

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