Cuando abrieron el coche, todo rastro de vida se había evaporado al calor del sol. “Dos angelitos se fueron”. Y los jueces la sentenciaron a vivir con su dolor, fuera de la cárcel. Ella acudió a su ex, quién consintió en recibirla ya libre de los molestos hijos de una antigua relación.
Grog
20 de Noviembre 2016 / 23:30

Nuevo comienzo 20 de Noviembre 2016 / 23:30
Grog
         TALLER24 de Noviembre 2016 / 12:57
         el aguila descalza

 

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