Cortaba el césped cuando se me acercó un hombre con una peculiar sonrisa.
—Hola, soy Ricardo, el nuevo vecino. Le presento a mi esposa Marta —exclamó señalando a su lado, donde no había nadie.
—Mucho gusto, señora, es un placer conocerla —respondí confundido, pero siguiéndole el juego. No estaba yo de humor para discutir con un desquiciado.
—Es un poco tímida y distraída— dijo él, pero es un encanto y muy hermosa.
—Lo veo — afirmé por cortesía —lo felicito — añadí. Complacido, él me guiñó un ojo.
Al día siguiente, tocaron a la puerta. Al abrir, había una bella mujer en el pórtico.
—Buenos días, vecino. Soy Marta, su nueva vecina. Le presento a Ricardo, mi esposo — me dijo, mientras me tendía la mano y apuntaba al vacío con la otra. Es bastante reservado como verá, pero es fabuloso y somos una pareja muy feliz.
—Me alegra —contesté más desconcertado que el día anterior.
—Le pido una disculpa por no habernos presentado antes, pero él está en su mundo, yo en el mío y nos desconectamos en ocasiones.
—Así pasa. No se preocupen —le dije pensando en la clase de seres tendría por vecinos.
Nunca los llegué a ver juntos durante los años que vivieron en la casa de al lado, pero siempre se les veía animosos y contentos, hablando maravillas uno del otro. Si así eran felices, no tenía yo motivos para impedírselos.
Apóstrofe
21 de Noviembre 2016 / 00:00

Nuevos vecinos 21 de Noviembre 2016 / 00:00
Apóstrofe
         Sr. Tallerista21 de Noviembre 2016 / 00:02
         Apóstrofe
         Sr. Tallerista21 de Noviembre 2016 / 00:02
         Apóstrofe
                  Sr. Tallerista del día 20 (El águila descalza)21 de Noviembre 2016 / 19:47
                  Apóstrofe
         TALLER24 de Noviembre 2016 / 13:15
         el aguila descalza

 

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