Cuando Leticia se enteró quién era en realidad el hombre del que estaba aún enamorada, buen marido y padre de sus tres hijos, proporcionó datos a la policía para detenerlo. Él nunca lo supo. Como mujer inteligente y buena madre, sabía que los castigos merecidos son, también, parte del amor.
Hebdomadario
06 de Noviembre 2016 / 04:34

Crimen y castigo 06 de Noviembre 2016 / 04:34
Hebdomadario

 

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