Cuando los Reyes Magos llegaron, un panorama desolador los esperaba. La posada estaba destruida, el buey y el burro yacían boca arriba, San José y la Virgen María estaban en el fondo del estanque cercano y el Niño Jesús había desaparecido. El silencio atroz reinaba y no había un alma en los alrededores que les informara de lo ocurrido.

Consternados, voltearon a todas partes hasta que detrás de una puerta apareció un niño. Temeroso y sorprendido a la vez, les reveló que los responsables de aquella fechoría quienes, tras consumarla, huyeron a esconderse para sorprenderlos hasta quedarse dormidos de cansancio, habían sido Luis su hermanito y Facundo, el perro. Al anochecer, al pie del árbol navideño, habían jugado con las figurillas del Belén que recreaba la Natividad.

Chemin de fer
18 de Diciembre 2016 / 16:59

Devastación 18 de Diciembre 2016 / 16:59
Chemin de fer
         Taller24 de Diciembre 2016 / 15:38
         Sergio R Chirillo
         TALLLER29 de Diciembre 2016 / 17:11
         Sergio R Chirillo

 

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