La generosidad no era el fuerte de Artabán, el cuarto Rey Mago, quien no llegó a tiempo a la cita con los demás. El diamante, el rubí y el jaspe de su ofrenda eran las diminutas joyas de su reloj Cartier, que dejó de funcionar cuando las extrajo para depositarlas en la cajita que entregaría al llegar a Belén.
Chemin de fer
19 de Diciembre 2016 / 17:05

Impuntualidad 19 de Diciembre 2016 / 17:05
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