Los dientes le castañeaban y la piel se le erizaba como si tuviera fiebre. El clima invernal era una sensación desconocida para el esclavo negro. Se había fugado para ascender hasta la cumbre de la montaña y recoger aquellas piedras preciosas con que comprar su libertad y la de su pueblo. Pero cuando abrió la vasija delante de su amo, los espíritus de la montaña habían transformado los cristales en agua.
Malvadisco
01 de Enero 2017 / 18:03

Hielo 01 de Enero 2017 / 18:03
Malvadisco
         Corrección del texto01 de Enero 2017 / 18:13
         Malvadisco
                  Taller11 de Enero 2017 / 10:53
                  Elisa A.

 

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