Con la llegada de los primeros fríos, te dirigís al armario y buscás en el segundo cajón aquel pulóver verde con filigranas de ositos. Ponés el pulóver sobre la cama y sacás de otro cajón un par de medias gruesas de lana. Luego abrís la puerta con luna y pasás percha tras percha, hasta que das, debajo del guardapolvo, con la camisa leñadora que tanto le agrada. Finalmente, cuando la muda de ropa está completa, apagás la luz y salís de la habitación esbozando una sonrisa casi imperceptible.

Durante días y más días la ropa persiste así, intacta; como intacta perdura tu esperanza de que una mañana, antes del cambio de estación, ya no la encuentres sobre la cama.
River Song
08 de Enero 2017 / 04:12

Un triste cuento de invierno 08 de Enero 2017 / 04:12
River Song
         Taller.09 de Enero 2017 / 00:10
         Tequila
                  SELECCIONADA09 de Enero 2017 / 02:35
                  Tequila

 

Para poder escribir en la Marina, tienes que registrarte como usuario o ingresa.