La buscaron por varios días. Preocupados por el frio crudo y el hecho de que no tenía su medicina consigo. La madre, descorazonada, veía la los copos caer lentos y acomodarse en una capa blanca que lo iba cubriendo todo cómo un uniforme de gala. No muy lejos de ahí un hombre también miraba la nieve acomodarse como pétalos de rosas albas sobre el cuerpo de ella. Parecía dormir cuando él se acercó y con un dedo le trazó un corazón en el pecho inerte, que pronto desapareció con la tormenta.
Black Dot
16 de Enero 2017 / 21:58

Bella durmiente 16 de Enero 2017 / 21:58
Black Dot
         Taller21 de Enero 2017 / 10:49
         José M. Nuévalos

 

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