El dulce invierno había dejado mi billetera congelada, al igual que el verano, que la había calcinado. Ni mosca se atrevía a asomarse por aquél agujero tan pobre, incluso mediocre. El corazón roto como trocitos de cristales, tan finos, irreparable había quedado aquél desastre después de que Steph partiera hacia dónde diantres fuera a parar. Lágrimas tiritando ante el frío, manos tristes e inquietas, melancolía, idiotez, dolor, y desamor era lo que me traía éste puñetero invierno, por favor disculpe.

(Participa)
Giulianna .A.
18 de Enero 2017 / 17:18

Gracias, querido invierno. 18 de Enero 2017 / 17:18
Giulianna .A.
         Taller27 de Enero 2017 / 14:31
         C. Simón

 

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