DE LUCES Y SOMBRAS
El regalo de la empresa de la Plaza México para el público capitalino fue una "combinación redonda", a diferencia de los "carteles cuadrados" que año con año ofrece en la corrida de Navidad. El regalo del cronista Pepe Malasombra y de la fotógrafa Mónica Villa para este humilde aficionado fue su libro "Citar, templar, mandar" y, la verdad, me quedo con "el diccionario subjetivo de las filias y fobias de una pasión", editado este mes de diciembre.
Nada tengo contra Ignacio Garibay, "Morante de la Puebla" o Miguel Espinosa, los alternantes del festejo de ayer. Es más, pocos minutos después de tener en mis manos "Citar, templar y mandar", me comuniqué con Malasombra para hacerle un reproche, pues en tan peculiar recuento de toreros, suertes y conceptos taurinos, el menor de los "Armilla" no mereció mayor atención.
-Pero sí aparece Fermín --respondió, algo que también me había dicho Mónica Villa.
-Claro, al lado de su padre, piedra angular del toreo en México, y por poco junto a Fermín, el sastre de toreros.
-¿Me creerías que nunca he entrevistado a Miguel? –prosiguió Malasombra, que de ese modo quiso escurrir el bulto, olvidando que hace años, en la plaza Silverio Pérez, de Texcoco, fue testigo de unos naturales que paralizaron el tiempo no en sentido figurado, pues el reloj del coso se detuvo gracias al arte de "Armillita".
-¿Y su apoderado, José Manuel, por qué tampoco aparece? Después de todo, es un personaje de nuestra picaresca...
No seguiré con este relato, porque habla más de mis filias y fobias que las de Malasombra, a quien he seguido como lector desde que publicó sus primeras crónicas taurinas y, por ello, puedo descubrir algunas huellas del pasado en las páginas de su libro. ¿Ejemplos? Va el siguiente: "Envite. Palabra muy utilizada por el cronista taurino Leo Speckman; envite, sinónimo de citar".
Y es que, por años, lunes a lunes Speckman y Malasombra comentaban sus crónicas, cambiaban impresiones, revivían emociones y tedios compartidos, con lo que Pepe abrevaba en el conocimiento de Leo, un hombre a la vez parco y espléndido.
Y, entre esas huellas, reconozco alguna que tiene que ver con el que esto escribe: "Herrerías, Rafael. Empresario taurino que, entre sus frases célebres, se le recuerda aquella de ‘en el mundo del toro no se concilian intereses, sino se administran vanidades’".
Tal definición la hizo pública Herrerías, por vez primera, en una entrevista que le hice durante los primeros meses de su gestión al frente del coso capitalino. Y se hizo tan popular la frase que, en más de una ocasión, apareció en el espacio "Caras y gestos" de la sección deportiva de "El Financiero".
¿Fue en ese diario donde la leyó Malasombra? ¿Se la escuchó al empresario? Lo ignoro, pues lo importante es que la definición, que pinta de cuerpo entero a Rafael Herrerías, no se perdió en el olvido. Como tampoco aquel grito que, en 1992, lanzó "El Negro" Aranda a "El Capea" y que, en la memoria de muchos taurinos, no es más que una exclamación anónima: "¡Paisano, no te hagas pendejo y regala un toro!".
En fin, disfruté "Citar, templar, mandar", un libro que pasó varios años no descansando en un cajón, sino activo en el archivo de una computadora, pues luego de varios intentos de ver la luz, fue actualizado una y otra vez por Malasombra hasta convertirse una obra en la que las filias y fobias del autor adquirieron el sabor del añejamiento.
Mientras usted, lector, tiene la oportunidad de echarle un vistazo a "Citar, templar, mandar", disfrute la siguiente definición: "El pellizco es el susurro del duende".
EL LUNES QUE QUISO SER DOMINGO... Aunque lo evidente no se demuestra, este domingo los aficionados taurinos pudieron corroborar la falsedad del dogma que reza: "un domingo sin toros no es domingo". Y es que el día de Nochebuena la actividad taurina fue casi nula, y la gran mayoría se concentró en el día de Navidad, con lo que el lunes no se convirtió en domingo.
Y, en lo que toca al coso capitalino, la historia de este lunes no fue muy distinta a la del pasado domingo, cuando la entrada fue tan pobre que no alcanzó para pagar la papeleta. Y, como ocho días atrás, la debilidad del encierro restó lucimiento al espectáculo.
La historia, sin embargo, fue diferente gracias a la disposición de Ignacio Garibay, al arte de "Morante de la Puebla", o a la destreza de Efrén Acosta. Por supuesto, es difícil elegir un momento de los varios que se vivieron ayer, incluyendo la estocada de Miguel Espinosa al segundo de la tarde. No obstante, vale la pena subrayar lo hecho por "El Loco" Acosta, quien dio cátedra de lo que es torear a caballo y ejecutar la suerte de varas. ¿Será el puyazo de la temporada?
Artículo difundido por la Agencia informativa de la Revista Proceso (APRO) el 26 de diciembre del 2000.
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Pepe Malasombra/Mónica Villa.
Citar, Templar, Mandar. México, Ficticia, 2000. 100pp. Contenido: Libro de arte, el primero que edita Ficticia. Con el patrocinio de Osborne, México, la fotógrafa Mónica Villa y el cronista taurino Pepe Malasombra, a manera de ensayo, entrevista y reportaje de fondo, recorren el abecedario de la tauromaquia mexicana entre milenios. |
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