[ Comentarios ] [ Marina de Mayo, 2003 ] [ Marina de Ficticia ]
Con la fantasía de su corta edad, jugaban a inventar mundos fantásticos llenos de personajes, creando historias siempre diferentes. Por las tardes se reunían en el jardín del abuelo, un escenario lejano, a salvo de las reglas de los adultos.
Ese día ocurrió algo inusitado. Se acercaba la tía Genoveva, tomada de su mano una niña con mirada tímida.
-Niños, inviten a jugar a su prima Anastasia –dio media vuelta y la niña se quedó parada. Esperando con actitud pasiva, tomando con su manita la orilla de su vestido y retorciéndolo, mientras su cabeza parecía clavada en el suelo.
Los niños la observaron atentos. Ahí, en medio de los árboles, se veía con la fragilidad de una hoja seca. A pesar de ello, se sintieron invadidos por su presencia y amenazados por su belleza.
Se hizo un silencio, luego se escuchó una voz:
-¡Juguemos a enterrarla!
F.C. Perezcardenas