El plan era perfecto. Una colisión simulada de dos autotanques a media carretera forzaría al convoy militar a detenerse para prestar ayuda y despejar el camino. Cuando los soldados se dieran cuenta de que estaban en medio de un enorme charco de gasolina sería demasiado tarde. Todo marchaba de acuerdo a lo proyectado hasta que ocurrió un imprevisto: el comandante, responsable de iniciar el fuego, se resbaló y quedó inconsciente. Ninguno de los demás rebeldes llevaba fósforos consigo. El desmayado, que les había prohibido fumar por seguridad del operativo, era un infiltrado.
Lafitte
04 de agosto de 2021 / 00:59
Doble emboscada 04 de agosto de 2021 / 00:59
Lafitte
Taller 22 de agosto de 2021 / 15:59
Jorge Oropeza
Jorge: 30 de agosto de 2021 / 22:25
Lafitte
Taller 31 de agosto de 2021 / 15:40
Jorge Oropeza
 

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