Deslizándose con sigilo, el periodista abandonó las oficinas del diario con un paraguas y enfundado en una gabardina para protegerse de la lluvia de críticas y acusaciones que caía sobre él. Era señalado con índice de fuego por haber vendido su pluma al mejor postor y no se explicaba por qué lo tachaban de mercenario. Tan solo una semana atrás también había subastado su automóvil y nadie dijo una palabra.
Pancho Sanza
19 de febrero de 2022 / 15:36
Detrás de la noticia 19 de febrero de 2022 / 15:36
Pancho Sanza
COMENTARIO I 20 de febrero de 2022 / 23:39
Paola Tena
COMENTARIO I 20 de febrero de 2022 / 23:39
Paola Tena
Respuesta al comentario I 25 de febrero de 2022 / 03:45
Pancho Sanza
COMENTARIO II 26 de febrero de 2022 / 23:45
Paola Tena
Respuesta al comentario II 27 de febrero de 2022 / 10:14
Pancho Sanza
Ok 02 de marzo de 2022 / 01:52
Merita
 

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