Cierta noche, el anciano enfermo y desahuciado, recibió una extraña visita. Un viejo jorobado, que traspuso la ventana, le entregó una botella cuidadosamente envuelta y le dijo:
—No la desenvuelvas ni la abras hasta que sientas que estás en la última hora. Ella te proporcionará felicidad y tu postrer aliento.
Y así ocurrió tiempo después. Al oír ruidos en su habitación, sus familiares se maravillaron de verlo vivo, y feliz, una hora más mientras el ambiente se inundaba con aquel penetrante aliento alcohólico.
Pitecantropus
06 de abril de 2022 / 14:31
El tiempo en una botella 06 de abril de 2022 / 14:31
Pitecantropus
Taller 09 de abril de 2022 / 08:44
Patricia Dagatti
A ver qué te parece así, Patricia 12 de abril de 2022 / 16:31
Pitecantropus
Hola, Pit 12 de abril de 2022 / 18:34
Héctor
Taller 18 de abril de 2022 / 04:26
Patricia Dagatti
 

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