Yo no soy una lengua muerta. Muchos órganos míos siguen viviendo en todos los idiomas. Eran trasplantes decisivos. Ahora, piezas muy raras, bellos cultismos, llamativa música, palpitantes verbos y con sabor a miel en las bocas.
Gracias a mí, dichos idiomas se llaman "Lenguas vivas".
Azul Claro
05 de febrero de 2020 / 17:45
En el mundo de las lenguas la muerte no existe 05 de febrero de 2020 / 17:45
Azul Claro
Comentario de Daniel Frini 06 de febrero de 2020 / 09:33
Daniel Frini
Daniel / Azul 06 de febrero de 2020 / 14:36
SAPO
Gracias Sapo 06 de febrero de 2020 / 18:56
Azul Claro
 

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