A punto de comenzar el viaje repasaba mentalmente que nada se le hubiese olvidado, la casa en orden, las habitaciones limpias, todo cerrado. Esta vez no se había despedido de nadie, estaba cansado de tanto discurso desde el día en que le expidieron el pasaje en aquella sala aséptica, entre recetas y batas blancas, con cautela, con rodeos para indicarle el destino: la eternidad.
manlyf
07 de febrero de 2020 / 15:11
El viaje 07 de febrero de 2020 / 15:11
manlyf
Taller 08 de febrero de 2020 / 08:17
SAPO
??? 11 de febrero de 2020 / 10:15
manlyf
 

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