Lo hacían llorar por curiosidad científica. Desde luego que no faltaban quienes participaran en ello por el puro morbo. Y es que… las lágrimas no salían de sus ojos… las lágrimas acudían a sus ojos… aparecían en algún lugar cercano a la cien… se deslizaban al ojo… y lo inundaban hasta desbordarse.
b.
17 de febrero de 2022 / 11:46
En nombre de la ciencia 17 de febrero de 2022 / 11:46
b.
tallereo 1 04 de marzo de 2022 / 06:40
carlos martín briceño
 

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