Cuando entró sintió que alguien rosaba su espalda confirmando las advertencias: “no compres esa casa, dicen que está embrujada”. Pero, hacía tanto tiempo que nadie la tocaba que decidió quedarse. Más valía en el futuro una mano fría que ninguna.
Miranda Tempo
18 de marzo de 2019 / 23:09
Soledad 18 de marzo de 2019 / 23:09
Miranda Tempo
Taller 26 de marzo de 2019 / 12:37
Carmen Simón
Gracias Carmen. 27 de marzo de 2019 / 10:29
Miranda Tempo
 

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